“No
obligarás a beber a un caballo si no tiene sed”
(C.
Freinet)
El
interés del niño se despierta cuando el objeto de su atención lo
involucra, de alguna manera, personalmente. Cuando entra en contacto
directo con sus emociones, su curiosidad, sus inquietudes o su
experiencia; lo cual no excluye que, además, siga habiendo un
esfuerzo de aprendizaje, pero éste será tanto más liviano cuanto
mayor sea el interés despertado.
Por
muchos procedimientos persuasivos o coercitivos que se empleen, el
caballo no bebe si no tiene sed . No se trata de hacer beber a
cualquier precio, sino de provocar sed.
La
motivación escolar constituye uno de los factores psico-educativos
que más influyen en el aprendizaje. Esta no se restringe a la
aplicación de una técnica o método de enseñanza en particular,
por el contrario, la motivación escolar conlleva una compleja
interrelación de diversos componentes cognitivos, afectivos,
sociales y de carácter académico que se encuentran involucrados y
que de una u otra forma tienen que ver con las actuaciones de los
alumnos como la de sus profesores. De igual forma es un hecho que la
motivación estará presente en todo acto de aprendizaje y en todo
procedimiento pedagógico, ya sea de manera explícita o implícita y
sólo podrá interpretarse analizando las incidencias y
características propias de los actores y comunidad educativa
implicada ( Díaz y Hernández 2002 p. 64 )
Los
factores que determinan la motivación por aprender y el papel del
profesor están dados en el plano pedagógico donde la motivación
significa proporcionar o fomentar motivos, es decir, estimular la
voluntad por aprender .
Son
tres los propósitos que se desean conseguir con la motivación:
despertar interés en el alumno y llamar su atención; estimular el
deseo de aprender que implica constancia y esfuerzo, dirigiendo estos
intereses y esfuerzo hacia el logro del fines. Por lo tanto se puede
decir que el papel de la motivación en el logro del aprendizaje
significativo se relaciona con la necesidad de fomentar en el alumno
el interés y el esfuerzo necesario, siendo la labor del profesor
ofrecer la dirección y la guía pertinente en cada situación.
Las
escuelas están incorporando las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación.
Entre
las principales ventajas de las tic encontramos el potencial
motivacional . A los chicos les encanta utilizarlas, lo hacen
naturalmente ya que forman parte de su vida cotidiana. Al incluir
las tic en el aula, sienten que sus intereses son considerados, y la
propuesta del docente se torna de interés para ellos. Además, la
incorporación posibilita el acceso a diversas fuentes , el
aprendizaje activo y social, basar la enseñanza no sólo en la
palabra escrita y hablada sino también en la imagen fija, en la
imagen en movimiento. Por otro lado, ayudan a traspasar las paredes
del aula hacia el mundo exterior. Al utilizar las Tic en la escuela,
comienza a aparecer la demanda de incorporar el tipo de afiliación
social que proponen los espacios de afinidad que les resulta muy
atractivo a los alumnos.
Las
TIC han contribuido en el desarrollo de áreas tales como las
habilidades sociales e intelectuales, compromiso con el aprendizaje,
motivación, enseñanza y colaboración, además de tener un impacto
positivo en el rendimiento de los estudiantes, especialmente en
aquellos con menores capacidades (UNESCO, 2003)